A primeras horas de la tarde del 11 de
Mayo de 1950, en una pequeña granja cerca de McMinnville,
Oregón (EE.UU.) la señora Trent se hallaba en el jardín alimentando a sus conejos cuando vio que se acercaba un gran objeto en forma de disco. Llamó a su marido Paul Trent, quien trajo su cámara fotográfica, y la señora Trent fue capaz de tomar dos fotografías
en las que se veía cómo el objeto atravesaba el cielo en dirección al noroeste.