| Suceso: |
Encuentro
cercano de tercer orden |
| Fecha: |
7
de Enero de 1970 |
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Lugar: |
Imjärvi,
Sur de Finlandia |

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| Encuentro
cercano de tercer orden |
e sentía enfermo. Me dolían las articulaciones y la espalda. La cabeza empezaba a dolerme y al cabo de un rato vomité. Cuando iba al servicio la orina salía casi negra, como si se derramara café sobre la nieve. Esta situación se prolongó durante un par de meses. Éstos fueron los efectos que padeció uno de los testigos de un increíble encuentro que tuvo lugar en 1970, en los nevados bosques del sur de Finlandia.
En la tarde del 7 de enero de 1970, dos campesinos, Aarno Heinonen y
Esko Viljo, salieron a esquiar. Se detuvieron en un pequeño claro a contemplar las pocas estrellas que había en ese frío atardecer.
Al poco tiempo oyeron un zumbido y vieron en el cielo una luz brillante que avanzaba hacia ellos. Según se acercaba por encima de las copas de los árboles, vieron que emanaba una humareda y que se arremolinaba a su alrededor una neblina gris rojiza. Dentro de la nube había un objeto circular en forma de platillo volante, metálico, aparentemente, y de unos 274 cm de ancho. Tenía una cúpula y, debajo, tres esferas alrededor del borde, que recuerdan las fotografías de
Adamski de casi veinte años antes. De la base del -objeto un tubo disparó de repente un rayo de luz hacia la tierra.
Antes de esto, el objeto había descendido a unos 3 m del suelo, a corta distancia de donde estaban los dos amigos.
Si ya se encontraban sorprendidos, en los minutos siguientes sabrían
lo que significa quedarse sin aliento. Como cuenta Heinonen: «Yo estaba de pie, completamente inmóvil. De pronto sentí como si alguien me cogiera de la cintura por detrás y me hiciera retroceder. Creo que di un paso hacia atrás y en ese mismo instante vi a la criatura. Estaba de pie, en medio del haz de luz, con una caja negra entre sus manos. De unas aberturas de la caja surgía una luz amarilla intermitente. La criatura medía unos 90 cm de alto y tenía brazos y piernas muy delgados. Su rostro era pálido como la cera y la nariz parecía un gancho. Las orejas eran pequeñas y pegadas a la cabeza. Vestía una especie de mono de color verde claro. En los pies calzaba botas de color verde oscuro que le llegaban hasta por encima de las rodillas. También llevaba guantes blancos hasta los codos y apretaba los dedos como garfios sobre la caja negra».
Viljo describió también a la criatura «luminosa, como fosforescente» y tocada con un casco cónico que parecía de metal. Para él medía menos de 91 cm.
De pronto Heinonen fue alcanzado por la luz que salía de la caja que sostenían las manos de la criatura.
El bosque quedó repentinamente en silencio, una bruma gris rojiza salió del objeto y se vieron revolotear chispas en la nieve. La bruma ocultó a la criatura y envolvió a los testigos. Súbitamente el rayo de luz desapareció absorbido por la nave, llevando aparentemente consigo al ente. En un abrir y cerrar de ojos, también la nave se había ido. Heinonen tenía paralizado el lado derecho y Viljo tuvo que cargarlo casi durante los 3 km de camino a casa.
Fueron examinados posteriormente en la clínica de Heinola y el médico les recetó somníferos y sedantes. Creía que el dolor de las articulaciones y la jaqueca desaparecerían en unos diez días, pero cinco meses después
Heinonen seguía sufriéndolos y, aunque la parálisis de la pierna derecha desapareció, no podía mantener el equilibrio correctamente.
También la memoria de Heinone se vio seriamente afectada, hasta tal punto que cada vez que salía tenía que avisar a su familia de adónde pensaba
ir para que pudieran buscarlo si no volvía. Viljo también se vio afectado: su cara se hinchó y enrojeció, se había vuelto incoherente y disperso mentalmente.
El doctor Pauli Kajanoja señaló: «Los síntomas descritos son similares a los que se producen exponiéndose a la radioactividad». Y agregó: «Ambos hombres dicen la verdad, no se trata de una invención. Cuando vinieron a verme, estaban en estado de shock; algo debe de haberles asustado.»
La experiencia fue confirmada por otras dos personas que informaron haber visto ovnis en el cielo en el mismo momento y en la misma zona de
Imjärvi en la que se produjo el encuentro.
Pero para Heinonen el asunto no había terminado: entre la fecha del encuentro y agosto de 1972, dio cuenta de otros veintitrés contactos con ovnis. En cierta ocasión informó de haber conocido a una mujer extraterrestre extremadamente bella y a un ser, que recordaba mucho al venusino de Adamski pero más adelantado en la forma de comunicación, que ya no era meramente telepática, como en aquel caso, sino que ahora se expresaba en correcto finés.
Estas últimas afirmaciones tendieron a crear una atmósfera de desconfianza, incluso entre los investigadores más recalcitrantes, pero esto puede deberse a su propia incapacidad para comprender el fenómeno tal cual es. Entre aquellos que conocían a los testigos, un granjero vecino,
Matti Haapanieni, dijo: «Mucha gente de la vecindad se ha reído de esta historia. Pero yo creo que no hay
nada de que burlarse. Conozco a Aarno y a Esko desde que eran niños. Ambos son personas tranquilas y razonables, aparte de ser abstemios. Estoy seguro de que su historia es verídica».
Aproximadamente a la misma hora y en la misma zona de este episodio, hubo muchos otros avistamientos de «luces lejanas en el cielo»,
lo que añade credibilidad al caso.
| Suceso: |
Encuentros
cercanos de primer orden |
| Fecha: |
13
de Agosto de 1970 / 14 de Agosto de 1973 |
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Lugar: |
Hadersley,
Jylland, Dinamarca |

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| Encuentro
de Maarup |
ran casi las once de la mañana del jueves 13 de agosto de 1970. El oficial de policía
Evald Maarup conducía de vuelta a casa el coche patrulla, por un camino secundario, cuando se encontró frente a una brillante luz blanca. El motor del coche se detuvo de inmediato y todas las luces se apagaron. El brillo de la luz cegó casi a Maarup, costándole encontrar el micrófono de la radio para llamar a su base; esfuerzo infructuoso, porque tampoco funcionaba.
El interior del automóvil se calentó hasta alcanzar la temperatura de un cálido día de verano y Maarup observó cómo la luz se elevaba por encima de él. Pudo distinguir que la misma emanaba de un gran objeto gris que no hacía ningún ruido. Con gran sorpresa, el oficial Maarup comprobó, tras unos cinco minutos, que la luz parecía ser absorbida hacia el interior del objeto. Cuando esto terminó, Maarup salió del auto y contempló cómo el objeto se movía suave y silenciosamente.
Cuando partió, el sistema eléctrico del coche volvió a la normalidad y Maarup informó del encuentro a su base.
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| Negativo
original de las seis fotos |
Maarup estaba particularmente intrigado por la extraña característica de la luz: no se había desvanecido, sino que había sido, literalmente, absorbida hacia arriba, como si fuera sólida. Tenía una cámara
Fujaxa en el coche y tomó tres fotografías del objeto mientras partía y otras tres después de haberse ido. Lamentablemente, ninguna es
lo bastante clara. Mientras estaba fuera del coche, Maarup investigó el área; pudo comprobar que las partes metálicas del coche estaban calientes, pero no pudo encontrar otras huellas.
El objeto fue descrito por Maarup como de unos 9,14 m de diámetro, con una abertura en la base de aproximadamente 91 cm de ancho desde la que emanaba la luz. Había dos formas abovedadas en la parte inferior (posiblemente parecidas a las tres que vio
Adamski y a las del encuentro de
Imjärvi).
Al presentar un informe del incidente en su base, le dijeron en su propia cara que debería ser enviado a un psiquiátrico. No obstante, cuando se sometió a un interrogatorio posterior, todos sus colegas afirmaron creer que decía la verdad. Un compañero suyo informó a la prensa y veinticuatro horas después el oficial Maarup se veía acosado por periodistas de Dinamarca y de muchos otros países.
La explicación oficial suministrada por las Fuerzas Aéreas a través del comandante
Helden del Air Tactical Command, fue que Maarup había visto las luces de aterrizaje de un jet de entrenamiento (T-33). Maarup replicó que en realidad había visto ese avión unos diez minutos antes del avistamiento, y estaba absolutamente seguro de
que las dos naves no podían ser confundidas.
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| Una
de las seis fotografías tomadas por Evald Maarup |
Hay que reconocer que las Fuerzas Aéreas adoptaron una actitud razonable y abierta y comentaron: «El oficial de policía nos merece gran confianza. Es un observador adiestrado y de ninguna manera pretendemos menoscabar la seriedad de sus afirmaciones». Las investigaciones posteriores demostraron que los pilotos del T-33 no vieron nada inusual y se dieron otras explicaciones, tales como estrellas fugaces y cometas.
Ninguna de las explicaciones parecía apoyar las manifestaciones del oficial Maarup, en el sentido de que había visto al objeto mantenerse estacionario más de cinco minutos, y tendían más a pasar por alto el episodio que a tratar de aclararlo.
El oficial Maarup comentó que el avistamiento le había enseñado una cosa: a tener la boca cerrada. Sin embargo, admitió un segundo encuentro que se produjo el 14 de agosto de 1973, casi en las mismas condiciones y casi exactamente a la misma hora.
En este segundo caso, aparentemente la luz atravesó los campos, intranquilizando al ganado y a los caballos antes de detener su coche y apagar sus luces. Vio entonces tres cúpulas en la parte inferior de la nave, exactamente igual que en el caso Adamski dos décadas antes. Al irse, el objeto barrió con sus rayos el camino y se inclinó hacia él, que pudo apreciar la sólida superficie y las ventanillas a modo de troneras.
El oficial Maarup sigue aún formulándose las mismas preguntas que todos nos hacemos. ¿Por qué? Como dijo: «No tengo la menor duda de
lo que he visto, pero, ¿por qué casi exactamente a la misma hora? ¿Por qué no otro día del año? ¿Por qué casi exactamente en el mismo lugar?».
| Suceso: |
Película
de un avistamiento diurno |
| Fecha: |
11
de Enero de 1973 |
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Lugar: |
Long
Crendon, Oxfordshire, Inglaterra |

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| Recreación artística de una bola de fuego, que posiblemente es
lo que vio Peter
Day. |
uando conducía desde Oxfordshire en dirección a Aylesbury, el topógrafo
Peter Day observó una bola de luz anaranjada intermitente (posiblemente del mismo tipo de las que, en los primeros tiempos de aparición de platillos volantes, recibió el cariñoso apodo de «vagabundo de ámbar») que se
desplazaba a la altura de las copas de los árboles a menos de una milla de distancia. Day tuvo la oportunidad de filmar el avistamiento y la película fue desde entonces muy difundida. Incluso Kodak confirmó que era verídica. El avistamiento fue corroborado por unos niños que paseaban con su maestra, de la cercana escuela de Long Crondon.
Las investigaciones sugirieron, en un principio, que podía tratarse del accidente de un jet, efectivamente, ese día se estrelló uno pero no a la misma hora. La maestra y los alumnos fueron muy exactos en cuanto a la hora en que vieron el objeto,
lo que coincidía con Peter Day y descartaba la teoría del accidente aéreo. Se efectuó un análisis de la película, y en el cuadro final, cuando el objeto desaparece, se observa cómo los árboles parecen doblarse bajo una fuerza trasmitida por el aire.
Se han hecho suposiciones en el sentido de que Day podría haber captado en su película un fenómeno luminoso fugaz.
| Suceso: |
Abducción |
| Fecha: |
16
de Octubre de 1973 |
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Lugar: |
Langford
Budville, Somerset, Inglaterra |
a señora A (se reserva su identidad) conducía por una carretera secundaria cerca de Langford Budville, en Somerset, cuando el motor de su coche y las luces se apagaron.
Al salir del vehículo para examinar el motor, sintió que la tocaban y se dio la vuelta, viendo una figura en forma de robot de unos 183 cm de alto detrás de ella. Se desmayó.
Cuando volvió en sí, ella y el robot estaban ante un objeto en forma de cúpula de unos 5,5 m de ancho y 10,9 m de alto. Se desvaneció nuevamente. Cuando recobró el sentido se encontró desnuda, atada a una mesa metálica en una habitación cuyas paredes centelleabar.. Tres figuras de aspecto humano le practicaron un examen físico y cuando dos de ellos se fueron, el tercero abusó de ella sexualmente. No es sorprendente que la señora A se desmayara otra vez. Cuando volvió en sí, estaba dentro de su coche y comprobó que habían pasado tres horas.
El relato que hizo a su marido y a la policía no permitía dudar de su sinceridad. Pero era imposible determinar si se trataba de una imagen generada interiormente o una realidad externa. Por supuesto, había muchos puntos de contacto con casos anteriores muy conocidos.
| Suceso: |
Encuentro
visual y por radar |
| Fecha: |
30
de Noviembre de 1973 |
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Lugar: |
Aeropuerto
de Caselle, Turín, Italia |
ran aproximadamente las siete de la tarde cuando
Riccardo Marano se aproximaba al aeropuerto de Caselle volando en su
Piper Navajo. Cuando se disponía a aterrizar, la torre de control informó por radio
de que había un objeto volador no identificado a unos 365 m sobre la pista. Marano interrumpió los preparativos de aterrizaje y voló hacia el objeto, que se alejó zigzagueando con un movimiento que estaba fuera de las posibilidades de cualquier avión. Calculando la distancia que recorrió, Marano estima que se movía aproximadamente a 5.000 km por hora.
No hubo necesidad de confirmación del avistamiento: fue detectado en el radar militar del aeropuerto y apreciado visualmente por dos o tres pilotos y varios civiles.
En algún momento se pensó en la posibilidad de que el radar hubiera detectado el eco de un globo meteorológico y que el objeto avistado fuese Venus. Sin embargo el número y la calidad de los testigos permite suponer que hubo algo más que sugestión colectiva.
| Suceso: |
Encuentro
cercano de tercer orden |
| Fecha: |
19
de Diciembre de 1973 |
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Lugar: |
Vilvorde,
Bruselas, Bélgica |

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| Dibujo que representa el encuentro de Vilvorde. Vemos al ente y las paredes del jardín en el que fue visto. Escaló dichas paredes caminando en un ángulo de 90° sobre su superficie. |
l humanoide de Vilvorde, en 1973, tenía algunas características especiales que
lo hicieron muy famoso en toda Europa.
El testigo, el señor V (el nombre se mantiene en secreto), y su mujer dormían en su casa de Vilvorde, a 12 km al norte de Bruselas, Bélgica, la noche de la fecha indicada. Aproximadamente a las dos de la mañana, el señor V se levantó para
ir al baño, que estaba en un pequeño patio cerca de la cocina.
Cuando llegó a la cocina, oyó un ruido fuera como si alguien estuviera golpeando el suelo con un objeto metálico. Miró a través
de las cortinas de la cocina y vio una luz verdosa que emanaba de su jardín. Allí se podía ver a un pequeño humanoide de tan sólo unos 90 cm de alto, con un traje brillante de una sola pieza de color verde. En la cabeza llevaba un casco esférico transparente con un tubo que descendía hacia una espalda. Sobre su estómago brillaba y chisporroteaba una luminosa caja roja. Lo más curioso es que en su mano sostenía
lo que parecía una aspiradora o un detector metálico, que la criatura pasaba por el terreno.
El señor V apuntó su linterna hacia el humanoide, que entonces se dio la vuelta.
Al volverse, tenía que girar todo el cuerpo, como si no pudiera hacerlo sólo con la cabeza; en realidad, como el señor V pudo observar, todos sus movimientos eran torpes y rígidos.
Cuando el humanoide estuvo frente al señor V, éste no se sintió más tranquilo con
lo que vio. Sus orejas eran puntiagudas, no tenía nariz ni boca visibles y los ojos eran ovalados y amarillos, muy grandes y brillantes. Cuando el señor V dirigió la luz de su linterna hacia él, el humanoide
levantó la mano e hizo con los dedos la señal de una V (que quizás no significaba
lo mismo en el sitio de donde él venía que en Europa); entonces se apartó y caminó hacia el alto muro trasero del jardín.
Aunque la visión de la criatura y sus gestos no fueron un alegre despertar para el señor V,
lo que siguió fue aún más sorprendente.
La criatura escaló la pared caminando hacia arriba, como si fuera una superficie plana continua, permaneciendo siempre perpendicular al lugar por donde caminaba. Cuando llegó arriba, dio un pequeño salto y, presumiblemente, bajó caminando por el otro lado de la pared, de la misma manera. Poco después, un pequeño objeto redondo, que hacía un ruido apagado, apareció detrás del muro y se elevó sobre la escena de los hechos.
No se hallaron huellas del episodio ni hubo otros testigos. El señor V no parecía afectado por el encuentro: dio por terminada la noche tomando un piscolabis en la cocina.
Merece la pena señalar que el señor V había vivido anteriormente otro avistamiento y, según parece, volvió a tener otro en julio de 1974, aunque en ninguno de ellos aparecieron
humanoides.
| Suceso: |
Abducción |
| Fecha: |
23
de Marzo de 1974 |
|
Lugar: |
Söderby,
Gustavslund, Suecia |

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| Dibujo
del esquema del cruce de energías |
n torno a la medianoche del sábado 23 de marzo de 1974,
Anders (seudónimo) salió de la fiesta de un colegio de Hagalund, cerca de Malmhagen. Aunque había bebido alcohol, no estaba borracho y salió solamente a tomar un poco de aire fresco. Por alguna razón, decidió caminar hasta su casa a unos 4-5 km en Lindholmen. Desde entonces, ha sido tema de debate, sin que se llegue a un acuerdo, si estaba tomando una decisión espontánea o si ya estaba bajo el control de «otros» seres.
Tomó un camino secundario hacia su casa, evitando la carretera principal, para atajar. Era una noche fría y luminosa, había luna llena y la zona brillaba con el resplandor de la capa de nieve que cubría la tierra. En medio de esta oscuridad iluminada, Anders rebasó un pequeño chalet y un círculo de piedras rúnicas, antes de llegar a una curva del camino. Delante de él, al lado de una loma, Anders vio una luz brillante cuya intensidad aumentaba cada vez más y pensó que sería un coche que se acercaba por detrás. Se apartó del camino a la derecha, anduvo por la hierba y decidió sentarse un rato sobre ella. Pero no
lo logró.
En lugar de sentarse sobre la hierba, se encontró transportado hacia arriba por
lo que parecía ser un cono de luz que provenía de un objeto en el aire. A partir de este momento, se ve a sí mismo llamando desesperadamente al timbre de su casa y ve la expresión de espanto de su mujer al abrirle la puerta, pues tenía una herida sangrante en la frente y una desagradable quemadura en la mejilla.
Anders se puso en contacto con la división de defensa nacional conocida como La Caballería, y el jefe local,
Hardy Broström, se encargó de la investigación. La prensa entrevistó a
Broström y rápidamente se apoderaron de la historia, difundiéndola localmente y por radio. Dada la publicidad del caso, Anders fue entrevistado por el investigador local
Sten Lindgren, que organizó sesiones de hipnosis regresiva en el hospital Danderys con el doctor
Ture Arvidsson. Éstas se llevaron a cabo el 1 de abril y el 20 de mayo de 1974 y durante las mismas Anders recordó algunos detalles de su secuestro a bordo de la nave.
 |
| Fotografía
del lugar del suceso |
Cuando fue introducido a bordo se encontró con cuatro seres semitransparentes. Eran altos, ligeramente fosforescentes, parece que llevaba capucha y se
comunicaban con una serie de tonos musicales. Se supone que durante el secuestro las criaturas perforaron su frente con un instrumento similar a una sonda,
lo que produciría la herida sangrante que vio su esposa. Durante un sueño que tuvo un año después del suceso, Anders recibió un mensaje: «Has tenido mi espada dentro de ti durante un año, pero no has sabido cómo usarla».
Hay dos aspectos importantes en este caso. Primero: Anders pidió un tipo de investigación alternativa distinta de la habitual hipnosis regresiva, que le parecía una técnica inapropiada e insatisfactoria. Se puso en contacto con el investigador
Arne Groth, que buscó respuestas usando la energía de la cristalografía y estudiando los biorritmos de Anders. Groth también utilizó instrumentos de radiestesia para localizar líneas de energía en el lugar y estudió el «aura» de Anders. De acuerdo con el análisis de Groth, en el lugar de la abducción existe un cruce de importantes líneas de energía y el suceso se produjo cuando los biorritmos de Anders alcanzaban una altura que se produce sólo cada cuarenta y seis años. Estos dos hechos sugieren que el encuentro estaba predeterminado y que la decisión de Anders de tomar un camino en particular o de abandonar la fiesta a una hora precisa, no habrían modificado el resultado. Lo que hace pensar que ambas decisiones eran involuntarias por su parte.
Segundo: el suceso se produjo durante una oleada de encuentros en el área de Vallentuna, con más de treinta informes en aproximadamente dos horas, desde el secuestro de Anders, y más de cien en un periodo de dos meses. La oleada causó gran preocupación entre las autoridades, que dispusieron la constante
observación del cielo en la zona. Durante el transcurso de esta misión de vigilancia, algunos grupos informaron haber percibido inexplicables luces nocturnas. Uno de los informes recibidos confirmó el encuentro de Anders; provenía de una testigo que había visto el cono de luz en el mismo lugar y a la misma hora del secuestro, a unos 500 m de distancia. Lamentablemente, la posición en la que se encontraba le impedía ver a Anders, que estaba detrás de un grupo de árboles.
La abducción de Anders no fue el único encuentro cercano de la oleada Vallentuna; otro de los casos importantes fue el de la señora
H. Andersson, la noche siguiente (ver siguiente caso).
| Suceso: |
Encuentro
cercano de primer orden |
| Fecha: |
24
de Marzo de 1974 |
|
Lugar: |
Söderby,
Gustavslund, Suecia |
enos de 24 horas después del secuestro de
Anders, y al mismo tiempo que se producían en la zona otros treinta encuentros cercanos, la señora
H. Andersson avistó un objeto en un pequeño valle hacia Söderby (que también fue denunciado por un testigo independiente en la localidad cercana de Granby). La señora Andersson es un conocido personaje local, interesada en el fenómeno ovni, y forma parte de un grupo informal de apoyo a los eventuales testigos, donde se intercambian experiencias sin temor al ridículo.
Su primer avistamiento del objeto se produjo a las 7:25 h de la tarde, mientras conducía hacia Vasaskolan, una escuela al norte de Lindholmen.
Al principio pensó que estaba viendo un helicóptero que descendía en el valle cerca de
Söderby, al norte de Granby y muy cerca del lugar en donde fue secuestrado Anders. La señora Andersson se desplazó hasta la encrucijada de Haga, pero no pudo ver al objeto, por
lo que se fue a visitar a sus padres a Malmhagen, junto con sus hijos, a los que había recogido en la escuela.
Mientras estaba con sus padres, hubo interferencias en la televisión y el teléfono no funcionaba. Observaron un ovni grande y brillante moviéndose a través del bosque al este de Malmhagen, hacia una zona pedregosa cercana. Esto fue corroborado por el informe de un herrero local, jubilado de 90 años, y también por una mujer que vio el objeto viajando entre Skrattbacken y Malmhagen.
La señora Andersson se dirigió entonces a visitar a su hermano en Skrattbacken, donde ambos vieron nuevamente el objeto. Más tarde, dejó la casa de su hermano y volvió a la suya; su hermano y su sobrina viajaban detrás de ellos en otro coche. Mientras avanzaban, el hermano apreció un objeto en el tramo de camino por el que acababa de pasar su hermana y tocó el claxon para llamar su atención. Aceleró para ponerse a la par y ambos vieron el objeto desaparecer en dirección a una granja vecina.
La señora Andersson y sus hijos abandonaron la zona y de pronto advirtieron que eran seguidos por varios objetos de color naranja que volaban muy por encima y que los barrían con rayos que surgían de una especie de linterna. Esto tuvo algunas consecuencias: los chicos sufrieron jaquecas y dolores de cabeza y la señora Andersson tuvo los riñones doloridos algunos días. Resumiendo el incidente, dijo: «Fue tan horrible que ojalá nunca hubiera sucedido.
Tuve la impresión de que estábamos siendo controlados por alguien, como una gran linterna que barría el área».
| Suceso: |
Encuentro
cercano de tercer orden |
| Fecha: |
16
de Abril de 1974 |
|
Lugar: |
Piamonte,
Alessandria, Italia |
n matrimonio joven,
Carla y Mauro Bellingeri, volvían a casa en coche, después de haber asistido a una fiesta, en las primeras horas del 16 de abril de 1974. Repentinamente Mauro observó un objeto brillante que volaba a su derecha y se
lo enseñó a su esposa.
Cuando llegaron a casa, Mauro abrió la puerta del garaje y volvió al coche, donde permanecieron mirando el objeto. Planeaba silenciosamente sobre la casa y era un anillo oscuro rematado por una cabina transparente. El anillo tenía una hilera de luces por todo el borde. Dentro de la cabina pudieron ver tres formas humanoides, que parecían mirarlos, antes de que el ovni se diera la vuelta, soltara un chorro de vapor y comenzara a girar rápidamente desapareciendo en dirección nordeste.
La cuñada de Mauro, que vivía en la misma casa, oyó el ruido pero no vio el objeto. En los días siguientes, se recibieron muchos informes en la zona.
| Suceso: |
Abducción |
| Fecha: |
27
de Octubre de 1974 |
|
Lugar: |
Aveley,
Essex, Inglaterra |
l suceso de Aveley fue la primera abducción británica en que se recurrió a la hipnosis regresiva. Los nombres verdaderos de los testigos fueron mencionados en muchos libros y artículos sobre el suceso, pero el señor
Avis declaró en una reunión pública en BUFORA (British
UFO Research Association) que no consideraba correcta la excesiva divulgación que había tenido el caso, por
lo que prefiero usar los seudónimos con que los primeros investigadores se refirieron a la pareja.
John y Elaine Avis, junto con sus tres niños, viajaban en automóvil hacia su hogar en el pueblo de Aveley, Essex, después de las diez de la noche del 27 de octubre de 1974.
Al rato vieron una luz en el cielo, descrita como una forma ovalada, de color pálido. Tomaron una curva y se hallaron ante una niebla verde que parecía moverse por el camino, antes de la entrada al pueblo. Les pareció también que entraban en un «cono de silencio», una situación que comúnmente se presenta en el caso de abducciones por ovnis, durante la cual una calma y un silencio que no son naturales rodean a los testigos. Les resultaba imposible dejar de avanzar en la niebla. Cuando
lo hicieron, la radio del coche empezó a echar humo, el motor se apagó y el vehículo se sacudió violentamente. Y de pronto se encontraron nuevamente conduciendo camino a casa.
Al llegar encendieron el televisor, pues querían ver un programa: para eso habían vuelto tan apresuradamente de casa de los padres de Elaine. Pero se sintieron muy frustrados al ver que la pantalla permanecía oscura. La televisión había cerrado ya su emisión nocturna y, al fijarse en la hora, se quedaron atónitos al descubrir que era la una de la mañana. Habían perdido dos horas y media.
Unos tres días después del encuentro, cuando los investigadores de los casos de ovnis se enteraron del mismo, se realizaron sesiones de hipnosis regresiva. De ellas surgió la posibilidad de que la pareja hubiera sido sometida a exámenes médicos por figuras altas vestidas de plateado y pequeñas criaturas con aspecto de murciélago.
Elaine relató algo similar a una experiencia como estar fuera del propio cuerpo, con la sensación de flotar y estar mirando hacia atrás, viéndose a sí misma dentro del coche mientras estaba en el interior del ovni. Aparentemente a John se le mostró la unidad de potencia del ovni y observó videos del planeta de origen de los alienígenas. Éstos les dijeron que su presencia allí se debía en parte al deseo de realizar experimentos genéticos,
lo que coincidía con muchos casos norteamericanos.
Se han hecho conjeturas sobre el cambio operado en la vida de los Avis a partir del encuentro. John, en particular, se interesa profundamente por la protección ecológica y se ha despertado en él una cierta vocación artística. En una reunión pública, negó que los cambios hubieran sido tan dramáticos, señalando que siempre se sintió interesado por esos temas y que esa inclinación habría prevalecido, tarde o temprano, en cualquier otro momento de su vida.
Es interesante destacar que a raíz de los encuentros, en Suecia muchos de sus protagonistas han experimentado una profunda preocupación por la conservación del medio ambiente, por
lo que se ha especulado que ese aspecto fuera parte del significado de las experiencias.
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