América del Norte - Década Años 80's

  001     El Encuentro Cash/Landrum     Volver a Índice  
Suceso: Encuentro cercano de segundo orden
Fecha: 29 de Diciembre de 1980
Lugar: Dayton, Texas

ickie Landrum, su nieto Colby Landrum y su amiga Betty Cash, se dirigían a últimas horas de la tarde hacia Dayton, Texas, cuando observaron un enorme objeto resplandeciente que descendía sobre el camino frente a ellos, a la altura de la copa de los árboles.

Los testigos se sintieron atemorizados pero de todos modos bajaron del coche para ver lo que pasaba, aunque el joven Colby les pidió que regresaran, lo que acabaron haciendo. Betty Cash permaneció fuera del coche un poco más. El ovni no se distinguía muy claramente, aunque se podía apreciar su forma de diamante y las largas llamaradas que salían de debajo.

Es interesante señalar que los testigos identificaron también unos veinticuatro helicópteros Chinook de doble hélice que escoltaban al ovni a cierta distancia. Siguieron su camino en coche y llegaron a casa menos de una hora después del encuentro. Pero las secuelas fueron muy desagradables.

Vickie Landrum sufrió una caída de cabello temporal y tuvo los ojos hinchados durante un tiempo. Colby parece haber experimentado los mismos efectos.

Betty Cash, que fue quien pasó mayor tiempo fuera del coche, sufrió vómitos y diarreas, visión alterada, diversos dolores en el cuerpo y ampollas en el cuero cabelludo. También se le cayó el pelo y desarrolló un cáncer de mama que requirió una mastectomía.

Es evidente que los tres testigos fueron sometidos a algún tipo de radiación y, lo que es más alarmante, la presencia de los helicópteros militares sugiere que el ovni -al menos en esta ocasión- era terrestre: alguna forma de fuente nuclear no hermética que se transportaba por los cielos de Texas Aunque se hubiera tratado de los restos de una nave extraterrestre, en el momento del encuentro estaba en manos terrestres.

Considerando que el objeto era un dispositivo militar, las dos personas adultas entablaron una demanda al gobierno de los Estados Unidos por valor de 20 millones de dólares, pero el caso fue rechazado en virtud de que las autoridades oficiales declararon no poseer un objeto similar. Oficiales superiores de las Fuerzas Aéreas, el ejército, la marina y las instituciones civiles aeronáuticas, aseguraron categóricamente que el objeto no había sido fabricado por ellos ni les pertenecía.

El desenlace de este caso todavía no se ha producido, pues el gobierno americano parece enfrentarse con una seria alternativa: si el objeto era americano el juicio debe llevarse a cabo y es posible que rueden muchas cabezas. La otra opción es que el objeto no haya sido americano. Terrestre o extraterrestre, significa que fuerzas no americanas transportaban esa noche una fuente nuclear no hermética sobre Texas que, al no haber sido identificada, debe ser considerada un ovni. De elegir esta alternativa, el gobierno americano no podrá nunca más declarar -como lo hizo a menudo en el pasado- que los ovnis no son significativos en relación con el tema de la seguridad nacional. Pero sólo el tiempo dirá qué alternativa eligen las autoridades.

 

 
  002     Las Abducciones de «Kathie Davis»   Volver a Índice  

Suceso: Repetidas abducciones 
Fecha: 30 de Junio de 1983
Lugar: Copley Woods, Indiana

El rostro de un alienígena secuestrador, dibujado por Kathie Davis

l caso de Kathie Davis, investigado por el más importante estudioso americano de abducciones, Budd Hopkins, puede ser considerada una «obra maestra» en su clase.

El 30 de junio de 1983, Kathie Davis (seudónimo utilizado para proteger la identidad de la testigo), vio luces que iluminaban el jardín de su casa y salió para averiguar de qué se trataba. Al llamar la atención sobre su presencia, recibió una ráfaga de radiación, fue secuestrada y, posiblemente en esa ocasión, le implantaron un dispositivo mediante una sonda.

Pero el encuentro de junio de 1983 parece ser uno de los muchos que se produjeron en su vida.

Tiene vagos recuerdos de secuestros en sus primeros años; en un sueño, Kathie ve cómo su madre la protege de una amenaza que viene del cielo escondiéndola en el guardarropa. En otra ocasión recuerda haber estado en una extraña casa y haber conocido a un «muchacho pequeño». Hopkins cree que éste es un falso recuerdo implantado en su mente por un alienígena para disimular su secuestro. Tomaron una muestra de su piel; Kathie tiene una cicatriz en la pierna que se considera como prueba del hecho.

En diciembre de 1977, Kathie fue secuestrada de un coche; los otros ocupantes parece que fueron «desconectados» para mantenerlos ajenos al hecho. Fue llevada a bordo del platillo volante y se le practicó la primera de muchas operaciones ginecológicas. Hopkins cree que en esa ocasión fue inseminada artificialmente por los alienígenas.

En marzo de 1978 se produjo un nuevo secuestro y Hopkins piensa que durante el mismo se extrajo el feto del cuerpo de Kathie. En 1979 fue nuevamente secuestrada y se le introdujo una sonda en la nariz, implantándole probablemente algún tipo de aparato monitor.

1983 comienza con el incidente de las luces en su jardín, lo que la lleva a ponerse en contacto con Budd Hopkins. Unos meses después parece haber sido raptada de nuevo y sometida a un agotador examen médico, que le produjo una hemorragia; cuando se despertó, estaba en el jardín trasero, en camisón. Lo que aún es más increíble es que ella cree haber visto durante su secuestro a una niña que sería su hija, híbrido de extraterrestre.

En un secuestro en noviembre de 1983, parece que Kathie fue sometida a otro examen médico durante el cual los alienígenas le extrajeron óvulos. Parece que también su hijo Tommy fue secuestrado en esa ocasión, lo que se repitió en febrero de 1986.

Un nuevo secuestro se produjo en la casa de Kathie en abril de 1986. Se le muestran dos bebés, se permite que les ponga nombre y que esté junto a ellos, aunque se le dice que los bebés son nueve, sugiriendo que son suyos.

El caso continúa y Hopkins, que llevó a cabo sesiones de regresión hipnótica en presencia de un médico, cree que los extraterrestres la están haciendo objeto de exámenes en los que, aparentemente, ahora está también incluido su hijo Robbie.

En su mayor parte el caso se basa en los resultados de la hipnosis regresiva, pues conscientemente se recuerdan muy pocos detalles. Hopkins agrega que hay muchos hechos que todavía no ha hecho públicos.

 

 
  003     Líneas Aéreas Japonesas    Volver a Índice  

Suceso: Encuentro cercano de primer orden 
Fecha: 17 de Noviembre de 1986
Lugar: Aeropuerto de Anchorage, Alaska

otable principalmente por el gran tamaño del ovni implicado, el encuentro de la tripulación del vuelo de carga JAL 1628 de las Líneas Aéreas Japonesas, el 17 de noviembre de 1986, atrajo considerablemente la atención.

E1 avión volaba de Francia a Japón y debía hacer escala en el aeropuerto de Anchorage. A 11.887 m, el capitán Kenju Terauchi y su tripulación percibieron unas luces cerca del jumbo. Volaban paralelas y a la misma velocidad que el avión y Terauchi vio fugazmente el objeto que portaba las luces, al que describió con forma de nuez y dos veces mayor que un portaaviones.

Aparentemente el ovni se mantuvo a la par del avión más de media hora y fue detectado por el radar del control de tráfico aéreo.

El capitán Terauchi dio su propia y singular interpretación: «Transportábamos vino Beaujolais. Quizás quisieran bebérselo».

 

 
  004     El Caso Gulf Breeze    Volver a Índice  

Suceso: Caso fotográfico múltiple 
Fecha: 11 de Noviembre de 1987
Lugar: Gulf Breeze, Florida

n 1987, Gulf Breeze, área costera de Pensacola, Florida, se convirtió en centro del más extraordinario caso fotográfico y quizás el que mayor polémica ha suscitado.

Este es el primer caso en que se usa un gran número de fotografías para documentar una abducción. Al mismo tiempo que los hechos se producían, el caso era estudiado por un equipo de investigación. Supuestamente hubo numerosos testigos. Las fotografías tomadas han sido sometidas a investigación rigurosa, usando las modernas técnicas fotográficas.

El 11 de noviembre de 1987, el testigo (a quien denominaremos «señor Ed») tomó cinco fotos Polaroid de un ovni que apareció detrás de su casa en Gulf Breeze, Florida. Mientras tomaba la última foto, parece ser que el señor Ed fue atacado por el platillo volante, que le paralizó con un rayo de luz azul y le levantó en el aire, casi ahogándole. Durante este incidente, el señor Ed dio cuenta de una imagen muy extraña aparecida en su mente, en la que se veía a sí mismo hojeando un libro en cuyas páginas se veían fotos de perros. El señor Ed envió las fotos al diario local Florida Sentinel, coincidiendo que la madre del director y su marido también habían visto un ovni similar en el cielo a la misma hora que el señor Ed sacó sus fotografías. Al ser publicado el artículo, otra testigo, la señora Zammit, declaró haber visto el mismo rayo azul.

 

Foto 1

Foto 2

Foto 3

Foto 4

Foto 5

Desde entonces, hasta el 1 de mayo de 1988, el señor Ed presenció una considerable cantidad de avistamientos y cada uno de ellos era precedido por un zumbido en su cabeza. Los investigadores creen que esto pueda deberse a un implante realizado durante un secuestro años atrás, diseñado para advertirle de la inminente llegada de los platillos.

Durante un periodo de cinco a seis meses, el señor Ed hizo docenas de fotografías, en condiciones controladas en cierta medida. El físico óptico Bruce Maccabee, presidente de la Fund for UFO Research (Fundación investigadora del fenómeno ovni), ideó un sistema con el que se consigue un efecto fotográfico casi tridimensional, colocando dos cámaras Polaroid a cada lado de un poste de madera, con otro poste que se extiende entre ambas como punto de referencia. Posteriormente, los experimentos controlados incluyeron una cámara Nimslo tridimensional que también proporcionó fotos de la nave que fueron pasadas a vídeo.

El señor Ed sostiene además que el 2 de diciembre, habiéndose levantado de la cama al oír ruidos en el jardín, separó las cortinas de su ventana y se encontró frente a frente con un ente alienígena al que intentó atrapar, aunque huyó.

Lamentablemente, el señor Ed no pudo tomar fotografías del humanoide, pero su descripción concuerda con las características apreciadas por numerosos testigos americanos. Su dibujo de la criatura muestra que tenía los mismos ojos que se han hecho recientemente famosos gracias a la portada del libro de Whitley Strieber Communion.

El 12 de enero, el señor Ed viajaba en automóvil desde su casa, cuando encontró al mismo ovni planeando sobre el camino delante de él y fue paralizado por un haz de luz blanca que surgió del mismo. Alcanzó sin embargo a ocultarse bajo su coche y desde allí vio cómo el ovni depositaba alienígenas en el camino, que parecían venir a por él. Logró no obstante subir al coche y escapar apresuradamente, impidiendo su captura.

En febrero de 1988, el señor Ed se sometió al detector de mentiras y el examinador estaba firmemente convencido de que él «creía realmente que las fotografías y los avistamientos personales eran reales y factibles, en la medida de su capacidad».

El 1 de mayo de 1988 es una fecha muy importante pues fue cuando el señor Ed tuvo un encuentro que él cree que fue un secuestro. También piensa que entonces se le quitó el implante que le avisaba de los avistamientos. Se han hecho suposiciones de que esto se debió a que los investigadores estaban cerrando el cerco y habían sugerido la necesidad de realizar un examen CAT (College of Advanced Technology) para identificar el objeto implantado en su cerebro.

Un resumen provisional del caso, realizado por MUFON, sugirió que consideraban el caso verdadero. Recientemente, el equipo de investigación ha hecho una declaración pública confirmando que, según ellos, el caso es genuino y no un fraude o un engaño como muchos otros estudiosos han sugerido.

Precisamente esos otros estudiosos han sido menos generosos y consideran que a través de su propio análisis de las fotografías se demuestra que el objeto es una pequeña maqueta sostenida por puntales y que todo el caso es una invención. Tal es la polémica que investigadores estadounidenses, que habían trabajado juntos durante muchos años, se encuentran ahora enfrentados. Algunos incluso están difundiendo comentarios calumniosos sobre la capacidad y la autoridad que tienen los otros para promover o desacreditar el caso.

De cualquier modo, el señor Ed tiene su propia historia que contar y así lo ha hecho en un libro que se ha convertido en bestseller.



Anterior Inicio