| Suceso: |
Experiencia
de contacto no humanoide |
| Fecha: |
Agosto
de 1971 |
|
Lugar: |
Dapple
Grey Lane, Los Ángeles, California |

a descripción más común de los seres que tripulan los ovnis es, con diferencia, la de la forma humanoide, es decir, dos brazos, dos piernas y una cabeza que contiene los órganos sensoriales primarios. Pero, dada la variedad
de formas humanoides que hallamos en la misma tierra, el tema debe ser considerado con precauciones. Ocasionalmente se presentan casos en que los entes no tienen característica humanoide alguna, como por ejemplo el episodio de Dapple Grey Lane en agosto de 1971.
John Hodges y
Peter Rodríguez habían estado en el apartamento de un amigo en Dapple Grey Lane, Los Ángeles, de donde salieron a primera hora de la mañana. Mientras entraban en el coche, percibieron sobre el camino, delante de ellos, dos objetos con forma de cerebro, aparentemente vivos, de unos 91 cm de alto cada uno. Hodges pasó cerca de los objetos, dejó a su amigo en su casa y llegó a la suya cerca de dos horas más tarde de
lo debido.
Bajo hipnosis regresiva, se reveló que los entes en forma de cerebro proyectaron telepáticamente un mensaje a la mente de Hodges, diciéndole: «Nos volveremos a encontrar». Al llegar a su casa, aún en el coche, volvió a encontrar a los entes, que le condujeron a una sala de control donde seres humanoides manipulaban la maquinaria.
Había una gran dosis de fantasía en el encuentro; parece ser que los alienígenas estaban preocupados por nuestra negligencia en la preservación del medio ambiente.
En 1978, durante las sesiones de hipnosis regresiva, parece que Hodges volvió a comunicarse con los entes, que le transmitieron una advertencia sobre una posible guerra mundial.
Hodges cree que tanto él como Rodríguez, así como miles de personas, tienen dispositivos implantados en sus cerebros que contribuyen a acrecentar sus poderes psíquicos y que el propósito de la interferencia de las criaturas es el de colaborar con el desarrollo de la raza humana.
| Suceso: |
Abducción |
| Fecha: |
16
de Octubre de 1971 |
|
Lugar: |
St.
Catherine's, Ontario |

 |
| Escena de la película Misterious Island, filmada en
1929 |
n las primeras horas de la mañana, mientras regresaban de una fiesta, seis miembros de un grupo de rock, incluido el principal testigo del caso, conocido sólo como
«Jack», fueron apartados del camino por la aparición de un ovni brillantemente iluminado.
Tres de los músicos fueron llevados a bordo del platillo y sometidos a exámenes médicos y a interrogatorios, mientras los demás permanecían en trance.
Los alienígenas parecieron interesarse en una grabadora y por la batería, pidiendo explicaciones detalladas sobre su funcionamiento y quedándose con la grabadora.
La regresión hipnótica, practicada por la doctora Aphrodite Clamar y la terapeuta
Susan Schulman, pareció indicar que Jack había sido ya víctima de muchos secuestros en su vida: durante el primero, a la edad de dos años, criaturas de grandes ojos negros le practicaron un examen médico; más tarde, cuando tenía seis años, fue secuestrado junto con su padre,
lo que este último confirmó también bajo hipnosis regresiva; el siguiente ocurrió cuando tenía diez años, terminando con el secuestro múltiple del conjunto a la edad de dieciséis años.
| Suceso: |
Encuentro
cercano de segundo orden |
| Fecha: |
2
de Noviembre de 1971 |
|
Lugar: |
Delphos,
Kansas |

 |
| El
anillo de Delphos |
l escenario fue la granja Johnson en Delphos, Kansas. A las 7 de la tarde,
Durel Johnson y su mujer habían terminado de cenar, y su hijo
Ronnie volvía de dar de comer a las ovejas. Ronnie informó que había oído un estruendo y había visto un ovni en forma de hongo sobrevolando el terreno, a una distancia de 21 m de donde él se hallaba, entre un grupo de árboles cerca de la casa. Lo describió como resplandeciente, con todos los colores del arco iris, proyectando haces de brillante luz hacia el suelo. Ronnie dijo haber quedado ciego y paralizado a raíz del encuentro,
lo que se prolongó hasta que el objeto se alejó volando en dirección a la ciudad de Delphos. Hacía sólo quince minutos que había logrado recuperar la vista y moverse, por
lo que corrió de inmediato a la casa para contar a sus padres lo sucedido.
Sus padres no querían creerle pero le acompañaron fuera y pudieron entonces ver al ovni que se alejaba hacia el sur.
Erna, la madre, lo describió parecido a «una bañera gigantesca».
Los testigos vieron un círculo que resplandecía en la oscuridad y advirtieron que también los árboles cercanos brillaban en el lugar donde el ovni permaneció sobrevolando. El suelo parecía haber sido rociado con un polvo blanco que, cuando fue tocado por el señor y la señora Johnson, les entumeció las yemas de los dedos. La señora Johnson también fotografió el anillo mientras el señor Johnson llevaba a su hijo a Delphos para informar del suceso al periódico local.
Considerando el estado físico en que se hallaba su hijo y las posibilidades que sugería el hecho de haber tocado un polvo que provocaba una parálisis parcial, la decisión de
ir a la ciudad a visitar a los reporteros del periódico local en lugar de recurrir a un médico, ha sido un factor que ha restado credibilidad al caso. Se han levantado muchas sospechas en torno al hecho: los Johnson se negaron a informar a la policía sobre el incidente; parecían disfrutar enormemente de la fama y la atención que el episodio les reportaba; recibieron el tan criticado premio de 5.000 dólares concedido por el National Enquirer a la mejor historia sobre ovnis y cuando los extraordinarios informes que se produjeron en los dos años siguientes parecían hacer olvidar su historia, el ovni regresó, convirtiendo la granja Johnson en escenario de hechos aún más extraños. Uno de ellos, y no el de menor importancia, fue que una oveja que no había sido cruzada, parió un cordero que murió poco
después. Se invitó a los testigos a someterse a un detector de mentiras, pero se negaron.
El análisis de las huellas en el terreno de la granja reveló la presencia de un raro componente, pero nada que tuviera una explicación no terrestre. Queda la posibilidad de que los testigos inventaran los detalles a partir de la aparición de las insólitas huellas en el terreno, por razones que sólo ellos conocen. Lo cierto es que el caso del anillo de Delphos se ha hecho famoso en los últimos
treinta años, debido a la falta de evidencia física real que ofrecen la mayor parte de los casos de ovnis.
Los investigadores modernos se basan no sólo en los testimonios, sino también en la credibilidad de los testigos, y en ese sentido, este caso en particular no puede recibir calificaciones muy altas.
| Suceso: |
Luces
anómalas |
| Fecha: |
5
de Agosto de 1973 |
|
Lugar: |
Montreal,
Canadá |

 |
| Extrañas
luces en el cielo |
las 5:30 h. de la mañana, Michel Imbeault y un amigo caminaban a
lo largo de la ribera del río St. Lawrence, cuando vieron una hilera de luces que atravesaba el cielo. Las luces se movían velozmente, pero él tuvo tiempo de hacer una fotografía.
A la derecha podemos observar la notable fotografía que tomó Michel Imbeault de una hilera de luces no identificadas en el cielo.
| Suceso: |
Abducción |
| Fecha: |
12
de Octubre de 1973 |
|
Lugar: |
Pascagoula,
Mississippi |

 |
| Representación
artística del ovni avistado por Hickson y Parker |
n octubre de 1973 se produjo en América una gran oleada de avistamientos de ovnis. En ese periodo, se produjo el secuestro de los obreros de un astillero,
Charles Hickson y Calvin Parker.
A las 7 de la tarde, los dos compañeros fueron a pescar a una escollera del astillero Shaupeter en Pascagoula. Casi a esa misma hora, varios habitantes de la zona vieron una luz azul rondando en las proximidades del astillero. Hickson y Parker no vieron esa luz pero, percibiendo algo detrás de ellos, se dieron la vuelta y vieron un ovni a unos 23 ó 27 m de donde ellos estaban y a unos 61 ó 91 cm por encima del suelo. La máquina producía un zumbido y causó una cierta alarma en los testigos. Como Hickson declaró después bajo hipnosis: «Hombre, me sentí realmente asustado. En cuanto a Calvin, se puso histérico».
Los dos compañeros vieron cómo se abría una escotilla en el objeto y tres entes salían flotando de él. Hickson siguió diciendo: «No tenían pies normales, sino
algo así como una cosa redonda al extremo de cada pierna... si a eso se le podía llamar pierna. Yo tenía un susto de muerte. Yo, ahí, sólo con la caña de pescar. Pueden imaginarse cómo me sentía. Y como dije, Calvin estaba histérico».
Aparentemente los seres se deslizaron hacia los testigos, mientras seguía oyéndose un zumbido parecido al de una máquina. Eran de aspecto vagamente humano, aunque aparte de los extraños pies, tenían rasgos faciales muy raros, con largos tubos cónicos en la nariz y las orejas. Sus largos brazos terminaban en pinzas como las de un cangrejo y su piel era pálida, fantasmal y rugosa. Pero
lo peor no había sucedido aún.
 |
| Tripulación
del ovni |
Según parece, Parker se desvaneció y Hickson fue levantado del suelo por los seres, que le llevaron flotando a bordo del ovni. Una vez dentro, siguió flotando libremente mientras un objeto examinaba todo su cuerpo. Cuando los entes abandonaron la habitación, Hickson comprobó que no podía moverse.
Al recobrar el sentido, de algún modo trató de hablar con los seres, pero no recibió ni un zumbido de respuesta.
Presumible y comprensiblemente en estado de histeria, Hickson no
pudo recordar cómo lo sacaron de la nave y su primer recuerdo es el de Parker, de pie en el suelo, mirándole con expresión de terror. «Nunca había visto tanto miedo pintado en la cara de un hombre. Me llevó un buen rato hacerle volver en sí y entonces,
lo primero que le dije fue: «¿Sabes, chaval? Nadie nos va a
creer».
La descripción de la nave hecha por Hickson es algo confusa; medía unos 240 cm de alto y era oblonga, con una abertura en un extremo y cubierta por una luz azul. El interior era muy brillante, pero no se veía de dónde provenía la luz.
A continuación de las reuniones mantenidas entre Hickson, Parker, el sheriff
Diamond y el capitán Ryder, sucedieron otros hechos que concedieron gran autenticidad a la denuncia. Cuando la policía dejó solos a Parker y a Hickson, ocultaron una grabadora conectada, esperando que, si se trataba de un fraude, la conversación entre ellos habría de revelarlo. Pero parece ser que ambos se atuvieron a su versión inicial del
avistamiento.
En un momento determinado, Hickson abandonó la habitación y Calvin quedó solo. La grabadora recogió una casi inaudible plegaria: «No
tl puedo creer... ¡Oh, Dios, es horrible!.. Sé que hay un Dios
allá arriba...»
En 1987, Charles Hickson resumió sus impresiones: «Yo me gano la vida con mis manos. Tuve la oportunidad de ganar millones de dólares, como hizo
Shitley Strieber en 1973. Se me ofrecieron grandes sumas para filmar una película. Pero las rechacé y las seguiré rechazando. Esta experiencia no tiene nada que ver con ganar dinero».
| Suceso: |
Fotografía
de entes |
| Fecha: |
17
de Octubre de 1973 |
|
Lugar: |
Falkville,
Alabama |

 |
| Ente
OVNI |
proximadamente a las 10 de la tarde, el jefe de policía
Jeff Greenhaw de Falkville, Alabama, recibió una llamada telefónica de una mujer que informaba haber
visto un ovni aterrizando en un campo. Como esto sucedía en octubre de 1973, cuando en Estados Unidos se había producido una oleada de avistamientos a los que se había dado mucha publicidad, Greenhaw decidó llevar consigo su cámara fotográfica.
En las afueras de la ciudad, aparentemente, se encontró con una criatura alta, vestida de plateado, parada en medio del camino. Con gran dominio de sí mismo, Greenhaw salió del coche y saludó al ser: «Salud, extranjero» y comenzó a fotografiarlo. Cuando Greenhaw volvió al coche y encendió las luces giratorias azules del coche policial, la criatura dio media vuelta y huyó.
A pesar de que Greenhaw le persiguió con su coche a unos 56 km por hora, el ser se le adelantó y la cacería terminó cuando las ruedas del coche de Greenhaw resbalaron sobre la grava.
El caso Greenhaw es el clásico ejemplo que tanto se trae a colación en el «folclore» ovni al referirse a los efectos que estos avistamientos producen en la vida de sus testigos. Después de relatar su experiencia por televisión, nuestro protagonista recibió
llamadas telefónicas amenazadoras, su mujer le abandonó, su casa se incendió y fue obligado a renunciar a su cargo.
| Suceso: |
Encuentro
cercano de primer orden |
| Fecha: |
18
de Octubre de 1973 |
|
Lugar: |
Mansfield,
Ohio |
a noche del 18 de octubre de 1973, el capitán
Laurence Coyne y tres de sus colegas, el teniente Jezzi y los sargentos
Healey y Yanacsek, volaban en un helicóptero Bell UH-1H desde Columbus, Ohio, a la Base Hopkins de las Fuerzas Aéreas, en Cleveland.
A unos 19 km de Mansfield, Healey vio una luz roja a la izquierda, pero no le prestó demasiada atención. Pocos minutos después Yanacsek vio una luz roja a la derecha y le pareció que seguía al helicóptero. Coyne le dijo que siguiera observándola y poco después se le advirtió que parecía acercárseles.
El objeto seguía un recorrido que hacía inevitable la colisión, por
lo que Coyne se vio obligado a descender a gran velocidad. Aparentemente la luz se detuvo y el objeto siguió sobrevelando al helicóptero.
Tres de los testigos que podían ver claramente el objeto, Coyne, Healey y Yanacsek, confirmaron que frente al parabrisas se podía observar un objeto metálico de color gris, en forma de cigarro puro. La punta delantera del objeto contenía la luz roja, en la cola llevaba una luz blanca, y de su parte inferior partía un gran haz de luz verde en forma piramidal que en un determinado momento inundó el helicóptero antes de que el objeto se alejara a gran velocidad. El resto del vuelo transcurrió sin incidentes.
Al día siguiente Coyne informó del incidente y el controlador de vuelo de la Base Hopkins en Cleveland quedó impresionado al constatar
lo perturbado que parecía. Coyne completó posteriormente un formulario, habitual entre el personal militar, en el que declaraba haber estado en peligro durante el vuelo. Las investigaciones sucesivas demostraron que la brújula magnética del helicóptero se había vuelto inoperante, por
lo que hubo que reemplazarla.
Cuando la historia fue publicada por un periódico, cinco testigos informaron haber visto, desde tierra, la brillante luz en
lo alto y haber presenciado el encuentro entre la luz y el helicóptero. Sus observaciones confirmaron
lo dicho por la tripulación.
El National Enquirer concedió a los hombres el sustancioso premio de 5.000 dólares por «el informe científicamente más valioso de 1973».
| Suceso: |
Encuentro
cercano de tercer orden |
| Fecha: |
22
de Octubre de 1973 |
|
Lugar: |
Blackford
County, Indiana |
eWayne Donathan y su mujer viajaban hacia su casa, alrededor de las 10 de la noche, cuando vieron en el camino dos figuras que aparentemente bailaban al son de una música. A Donathan le pareció en cambio que saltaban, pero no podía distinguir bien las posiciones que adoptaban sus piernas y brazos. Después de adelantar a la pareja, DeWayne se dio la vuelta y los vio de pie a un lado del camino. Hizo girar al coche y volvieron al lugar, pero los seres vestidos de plateado ya se habían ido. En el cielo se veían dos brillantes luces separadas que se
movían en ondas arriba y abajo de manera extraña.
Los Donathan se sentían algo perturbados por lo que habían visto, pero al día siguiente
lo estuvieron más cuando leyeron que otro testigo, Gary Flatter, había visto también a las criaturas unas tres horas antes, en el mismo tramo del camino. Pero su avistamiento había sido aún más extraño. Confirmó la descripción dada por Donathan, pero Flatter, que observó a la pareja durante casi cinco minutos y apuntó sus faros hacia ella, dijo que en un determinado momento golpearon contra el suelo con sus pies, que estaban cubiertos por un dispositivo en forma de caja e inmediatamente se elevaron hacia el espacio a una velocidad aproximada de 32 a 40 km por hora.
No es posible asegurar que este caso responda realmente al campo de los avistamientos de ovnis, quizá algunos testigos preferirían considerarlo como una aparición fantasmal a otra suerte de fenómeno paranormal. Pero el caso tiene suficientes paralelismos como para incluirlo correctamente en el catálogo ovni y demuestra claramente que, por
lo menos en algunos aspectos, los encuentros ovnis se confunden con la actividad paranormal con más frecuencia de
lo que podría suponerse.
| Suceso: |
Encuentro
cercano de tercer orden |
| Fecha: |
25
de Octubre de 1973 |
|
Lugar: |
Greensburg,
Pensilvania |
las 9 de la noche, el granjero Stephen Polaski y otros quince testigos contemplaron un brillante ovni rojo cerniéndose sobre un campo. Stephen, junto con dos chicos de unos diez años, decidió
ir a investigar.
A medida que se aproximaban, las luces del coche se amortiguaron y vieron que el objeto descendía. Bajaron del coche y caminaron colina arriba hacia el lugar donde el objeto había aterrizado o se cernía: éste comenzó a aproximárseles, iluminando toda el área con una brillante luz y alarmando a los perros de la casa. Según dijeron, hacía un ruido semejante a una segadora de césped.
Mientras observaban el objeto, uno de los muchachos vio dos figuras parecidas a osos que caminaban cerca de un cercado. Ambas criaturas eran altas, de más de 213 cm, estaban cubiertas de pelo y tenían grandes ojos amarillo verdosos. Hacían extraños ruidos, semejantes al lloriqueo de un bebé y olían a goma quemada. Stephen disparó instantáneamente hacia sus cabezas.
Sin inmutarse por los disparos, las criaturas siguieron avanzando hacia el trío y Stephen volvió a disparar otras tres balas al más grande de ellos. Uno de los chicos corrió hacia la casa, asustado; la criatura que aparentemente había sido alcanzada no reaccionó de manera perceptible. Las luces del ovni desaparecieron y las criaturas se perdieron nuevamente en el bosque.
La zona de terreno donde se posó el objeto mostraba una sustancia blanca fosforescente y durante algún tiempo los animales no se acercaron a ese lugar.
Tres cuartos de hora después del comienzo del incidente, el policía
Byrne colaboró con Stephen en la investigación del lugar y mientras examinaban el anillo fosforescente, oyeron ruidos como si algo enorme se moviera en el bosque; pudieron percibir incluso el ruido de los árboles y las plantas al quebrarse. Cuando cambiaron de lugar, el ruido los siguió.
Al detenerse, el ruido cesó. En un pequeño campo vecino vieron un área iluminada.
Aunque estaba algo asustado, Byrne quería
ir a investigar, pero Stephen dijo: «A mí no me pagan por ser valiente. Yo no sigo.»
Byrne se dispuso a seguir solo pero finalmente prefirió abandonar, pues temía que, en su estado de excitación, Stephen
lo confundiera con una de las criaturas y le disparara. Es evidente que el policía decidió que la prudencia es la mejor prueba de valor pero, ¿quién puede culparle por ello? Si en ese momento demostró prudencia, su conducta posterior no siguió esa línea. En efecto, Stephen percibió un objeto oscuro que avanzaba hacia ellos y le pidió que disparara su última bala, cosa que Byrne hizo. Sin duda, los dos hombres
eran presa del pánico a esas alturas. Mientras la criatura se aproximaba ambos corrieron hacia el coche y en él se alejaron unos 46 m, antes de darse cuenta de que quizás dentro del vehículo estaban a salvo.
Aproximadamente cuatro horas después, un grupo de estudio de los casos protagonizados por ovnis investigó el suceso. Las huellas en el terreno y las radiaciones no eran muy evidentes y
lo único anormal era un toro de un campo vecino que actuaba como si estuviera asustado de algo.
Durante el interrogatorio, parece que Stephen comenzó a temblar y pareció que se iba a desvanecer. Se frotaba la cara, respirando afanosamente y gruñendo como un
animal. Después parece que atacó a su propio padre y al investigador y maltrató a su perro. Finalmente cayó presa de un colapso.
Una vez recobrado el sentido, pero quizás todavía en estado de shock o sufriendo algún otro tipo de trastorno, Stephen aseguraba ver algo en el campo: «Un hombre con sombrero y capa negra que lleva una hoz».
Posteriormente, le invadió la obsesión de que recibía mensajes que le advertían de una terrible catástrofe sobre la Tierra.
Desde entonces, la interpretación del significado de este encuentro ha estado sujeta a innumerables conjeturas. Es difícil determinar si los efectos padecidos por Stephen se debían a un hecho externo o si eran generados por problemas internos.
El hecho de que hayan aparecido algunas señales que confirmarían el avistamiento de un ovni, a incluso ciertas huellas sobre el terreno, no confirma por sí solo que el estado de Stephen fuera causado directamente por el ovni, sino que, posiblemente, éste fuera el factor desencadenante. Stephen tenía un historial de violencia; era pendenciero, en una ocasión había golpeado de tal modo a un compañero de escuela que éste tuvo que permanecer tres semanas en cama; se vio involucrado en una pelea con dos personas a quienes ni siquiera conocía y se introdujo en una casa vecina, causando daños y profiriendo amenazas de muerte contra sus dueños.
De cualquier modo, es posible que su estado mental fuera una reacción extremadamente intensa producida por el episodio. Aunque sólo fuera por esto, sería razonable esperar que las autoridades tomaran en serio el fenómeno ovni, brindando a los ciudadanos la posibilidad de defenderse o de actuar de manera adecuada, o por
lo menos evitando que un misterio innecesario fomente expectativas negativas en la gente.
| Suceso: |
Sorpresa
fotográfica |
| Fecha: |
25
de Abril de 1974 |
|
Lugar: |
Hawai |

 |
| La
sorpresa de Tsumo Nakayama |
uando el fotógrafo japonés
Tsutomu Nakayama tomó la foto que reproducimos a la derecha, no vio el ovni que aparece en el cielo sobre las cabezas de las bailarinas.
Ese hecho, y también que el ovni no apareciera en otras fotos, sugiere que el ovni es una imperfección fotográfica, quizás un destello sobre la lente. Sin embargo, es interesante comparar la fotografía de Nakayama con la que se tomó en Salem el 16 de julio de
1952 (fotografía de abajo). Las sorpresas fotográficas siguen dándose.
Para la mayoría de la gente la evidencia fotográfica es quizá
lo más convincente de todo el material que se presenta para probar un avistamiento. Sin embargo, las fotografías pueden engañar fácilmente y confundir más que clarificar un caso. Muy pocos casos creíbles se han sustentado por fotografías y muchas de las que existen son vagas y proporcionan escasa información sobre el origen del fenómeno de los ovnis. Ninguna fotografía ha sido capaz de probar satisfactoriamente que los ovnis sean naves extraterrestres.
No obstante, las fotografías son el soporte que sustenta el testimonio de los testigos. Si la imagen de las fotografías encaja con la línea de la historia narrada por los testigos, entonces el caso gana intensidad añadiendo peso a la evidencia. Si las fotografías cuentan una historia diferente, entonces es casi seguro que se trata de un fraude. Muchas fotografías indican la presencia de ovnis, pero análisis posteriores prueban otra cosa. A menudo la gente toma fotos instantáneas durante las vacaciones sólo para ver, cuando revelan el carrete, si aparecen en el cielo objetos en forma de disco. Algunas veces se deben a los filtros o a trucos de luz. Los análisis modernos
pueden examinar estas fotografías tal y como son. En cierta ocasión en
BUFORA (British UFO Research Association) se recibió una fotografía en la que se mostraba un disco en el cielo que no se había observado en el momento en el momento de hacer la fotografía. El testigo estaba convencido del origen extraterrestre de la nave, pero un estudio detallado del negativo mostró que se debía al efecto de una lente.
 |
| Falsa
fotografía ovni |
Ocasionalmente pasa mucho tiempo hasta que las fotografías se analizan de esta manera. La fotografía que aparece
a la derecha se hizo el 16 de julio de 1952 en Salem, Massachussets durante una oleada de avistamientos. Era el caso número 1.501 del
Proyec Blue Book de las Fuerza Aéreas. La foto parece mostrar luces en el aire sobre las instalaciones de la Guardia Costera. Se tomó a través del cristal de una ventana y un detallado análisis sugiere que son luces reflejadas de alguna parte del interior del edificio,
lo que posiblemente pasara desapercibido para el fotógrafo que, sin darse cuenta, ha concentrado las luces brillantes que se muestran. Desde luego, cuando aparecen luces extrañas sobre la Guardia Costera uno puede llegar a entender que el fotógrafo ocasional sacara falsas conclusiones.
| Suceso: |
Encuentro
cercano / Abducción |
| Fecha: |
25
de Octubre de 1974 |
|
Lugar: |
Parque
Nacional de Medicine Bow, Wyoming |
urante una excursión de caza,
Carl Higdon, que trabajaba como perforador de pozos de petróleo para
A.M. Well Service de Riverton, Wyoming, estacionó la camioneta, y se dispuso a tomar un café. En ese momento, se encontró con un amigo,
Gary Eaton, con quien se puso a conversar sobre la caza de alces.
Después se separaron y Higdon divisó en un claro cercano un alce que le pareció un buen blanco. Apuntó y disparó. Un instante después no podía creer
lo que veían sus ojos. La bala salió flotando silenciosamente de su escopeta y cayó suavemente al suelo, a una distancia de 15 m. Higdon sintió como si «un cono de silencio» hubiera descendido sobre el bosque y notó un estremecimiento que le subía por la espalda. Un hombre se le aproximó por la izquierda y Higdon pensó que se trataba de un cazador como él. Pero se equivocaba.
Aunque humanoide, el hombre no parecía humano. No tenía barbilla ni mandíbulas y su cara se extendía simplemente hasta la garganta. Vestía un traje de una pieza con un cinturón metálico. Tenía la piel amarilla, la boca sin labios y dientes grandes; sus ojos eran pequeños, sin cejas, y Higdon no pudo ver señales de orejas. Aunque parecía increíble, el ente tenía también dos antenas que brotaban de su frente.
Detrás del ente había un objeto en forma de cubo, de unos 183 cm de lado. Higdon cree que fue «teletransportado» al objeto y piensa que para suprimir su natural temor le dieron píldoras. Una vez a bordo, Higdon debió de sentirse
alarmado al ver que cinco alces compartían la habitación con él. Higdon no intenta explicar problemas de dimensión obvios, aceptando la naturaleza extraordinaria del suceso.
Enseguida aparecieron dos entes que le conectaron a una maquinaria mediante un casco colocado en su cabeza. De algún modo, él cree haber sido transportado, o le hicieron creer que era transportado, al planeta originario de los alienígenas, donde vio altas plataformas y brillantes luces antes de ser devuelto a la tierra.
Cuando Higdon fue encontrado, por una partida de búsqueda, descansaba dentro de su coche, exhausto. El eje del vehículo estaba profundamente incrustado en el fondo de un barranco y hubo que recurrir a un remolque para retirarlo de allí.
Durante las sesiones de hipnosis regresiva que se realizaron después del hecho, un detalle en particular causó una cierta alarma. Aparentemente Higdon vio seres humanos en el planeta de origen de los alienígenas, tanto adultos como niños, probablemente prisioneros o reproducidos
allí. Higdon informó que se le impidió hablar con ellos.
Higdon consideró que había sido rechazado por los alienígenas para sus propósitos por haber sido sometido a una vasectomía. Esto confirmaría la teoría difundida ahora de que los alienígenas estarían visitando la Tierra en relación con un programa de reproducción genética que estarían experimentando.
Parece que existe alguna confirmación del suceso; los integrantes de la partida que buscaba a Higdon vieron extrañas luces fosforescentes en los árboles que rodeaban la zona. También se recibieron otros informes sobre luces ovnis que se habrían avistado en Wyoming más o menos a la misma hora.
| Suceso: |
Abducción |
| Fecha: |
5
de Noviembre de 1975 |
|
Lugar: |
Snowflake,
Arizona |

 |
| Portada
del libro de Travis Walton que relata su increíble secuestro
de cinco días |
uando el gobierno americano contrató el servicio de talado de árboles en el Parque Nacional Sitgraves, Arizona, no tenía idea de la extraordinaria historia que
allí habría de desarrollarse. El contrato fue adjudicado a un equipo de siete taladores, entre los cuales se hallaba el principal testigo,
Travis Walton.
Al terminar la jornada de trabajo conducían de regreso a su campamento cuando vieron un gran ovni dorado que planeaba sobre los árboles. Parecía sólido, con ventanillas y la típica forma de platillo volante. Travis Walton saltó del camión y corrió hasta el objeto, mientras los demás le gritaban que regresara. No podían saber que pasarían algunos días antes de que pudiera volver a oirles.
Un rayo azul surgió del objeto, alcanzando a Walton y desplazándolo hacia atrás. Es comprensible que el resto de la cuadrilla abandonara rápidamente la zona y corriera directamente a la policía local.
Sin embargo, no pudieron encontrar a Walton. Es significativo que tres de los compañeros se negaran a unirse a la partida de rescate. Según el sheriff
Ellison, que encabezó la partida, «uno de los hombres lloraba. Si estaban mintiendo, eran unos estupendos actores» .
La búsqueda prosiguió durante cinco días, al término de los cuales los testigos se sometieron a test detectores de mentiras en la State Office of Public Safety (Oficina Estatal de Seguridad Pública) en Arizona. Aparentemente estaban preocupados, pues se rumoreaba que ellos habían matado a Walton y, como es lógico, querían aclarar la situación. Uno de los seis se
encontraba, aparentemente, demasiado agitado para someterse al test, pero los otros cinco
lo hicieron y Cy Gilson, que lo dirigió, señaló: «Debo decir que pasaron el test». Afortunadamente, el desaparecido reapareció esa misma noche.
Contó que había sido secuestrado por el ovni y que lo llevaron a una habitación donde fue examinado por alienígenas de piel clara y lampiña, cabezas grandes ahuevadas, ojos enormes y configuración física pequeña. Walton recordaba también haber visto a bordo del platillo a una persona de aspecto totalmente humano, así como la imagen de
lo que parecía ser una nave espacial o su proyección holográfica. Walton también se sometió al detector de mentiras bajo la dirección del doctor
Gene Rosenbaum de Durango, Colorado, quien señaló: «Este joven no está mintiendo... él cree realmente en esas cosas».
El caso Walton se transformó en motivo de polémica entre varios grupos americanos de estudiosos de ovnis. Un grupo aseguraba que no había pasado el test, que sus antecedentes delictivos y su interés declarado en el tema de los ovnis pesaban en su contra y que toda la historia había sido inventada para ocultar la razón de la demora en cumplir el contrato, que le habría supuesto una multa. El hecho de que la cuadrilla recibiera el premio de 5.000 dólares por la historia, fue considerado también como un motivo para poner el caso en tela de juicio. Pero otros grupos
lo admitieron, estimando que era sincero.
Mientras que el paso del tiempo hace improbable que se llegue a conclusión alguna sobre el episodio, el hecho de que ninguno de los numerosos testigos se haya presentado jamás a retractarse de
lo declarado, aunque eso probablemente les habría reportado grandes sumas de dinero, habla en favor de su veracidad.
| Suceso: |
Detección
en radar y visual |
| Fecha: |
11
de Noviembre de 1975 |
|
Lugar: |
Falconbridge,
Ontario |
ras una oleada de avistamientos de ovnis cerca de la frontera USA/Canadá, en otoño de 1975, el 11 de noviembre se produjo la detección de un ovni por medio del radar, posteriormente confirmada en forma visual, en las instalaciones de Falconbridge, Ontario.
El radar detectó un ovni a unos 48 km del lugar, a una altura entre 7.620 y 21.336 m. El ovni parecía ser un enorme globo con una formación de escotillas a su alrededor.
Dos aviones de combate F-106, de un escuadrón de la Air National Guard's de la Base de Selfridge en Michigan, fueron enviados para interceptar al ovni, pero no lograron establecer contacto.