Una
tarde de campo en la ciudad de Washington D.C.
decidieron inmortalizar dicho momento con una
fotografía. La señora mayor con el sombrero se
había quedado viuda tan sólo siete meses antes
de aquel momento, pero cual fue la sorpresa que
detrás de su cabeza (área marcada con el
círculo) apareció de forma difuminada lo que
podría ser el rostro de su difunto marido. En la
fotografía inferior izquierda vemos una foto del
marido en vida, y en la foto de la derecha podemos
ver la semejanza con dicho rostro.