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INDICE DE CONTENIDOS LETRA U

001   ¿Un ave enorme?
002   Un accidente que nunca se produjo
003   Un adivino detective
004   Un adolescente psicocinético
005   Un autostopista pertinaz
006   Un bigfoot chino
007   Un canguro monstruoso
008   Un cerebro perforado
009   Un cuento de tres titanes 
010   Un deseo mortal que se convierte en realidad 
011   Un día psíquico en las carreras
012   Un encuentro en Rendlesham Forest
013   Un fantasma con un mensaje
014   Un fantasma vengativo
015   Un himno para el Titanic
016   Un hotel en otra dimensión
017   Un OVNI aterrizó en los Apartamentos Stonhenge, de Jersey City
018   Un OVNI en Socorro, Nuevo México
019   Un OVNI presidencial
020   Un pararrayos humano
021   Un plesiosaurio marino
022   Un policía secuestrado
023   Un sacerdote cátaro
024   Un sueño de asesinato
025   Un sueño salvador
026   Un vampiro hembra histórico
027   Un verdadero escritor fantasma
028   Una ametradallora demasiado peligrosa
029   Una antigua bola de mantequilla
030   Una aparición en el lóbulo temporal
031   Una bala lenta pero segura
032   Una curación milagrosa
033   Una doble pesadilla
034   Una entrevisión del cielo
035   Una escapada del frío
036   Una llamada telefónica del muerto
037   Una matanza en vuelo
038   Una pesadilla metapsíquica
039   Una prueba de telepatía
040   Una puerta al más allá
041   Una visión compartida
042   Una visión metapsíquica

arl Jung, el famoso psiquiatra suizo, fue igualmente conocido por su interés por lo oculto. Ningún tema dentro del campo de lo paranormal dejaba de interesarle. Siguió la corriente floreciente de la parapsicología, estudió astrología y alquimia, y registró cuidadosamente sus experiencias paranormales personales. Muchas de éstas son ampliamente explicadas en su autobiográfica obra Memorias, sueños, reflexiones.

Tuvo la que fue probablemente su más extraña experiencia en 1913, cuando visitaba con una amiga la tumba de Gala Placidia en Rávena. El psiquiatra se sintió particularmente impresionado por un mosaico de Cristo tendiendo la mano a Pedro cuando se hundía en las olas. Jung y su amiga examinaron el mosaico durante veinte minutos y discutieron con cierta profundidad el rito original del bautismo. Jung nunca olvidó aquella obra de arte. Había querido comprar una fotografía de ella, pero no pudo encontrarla.

Cuando Jung volvió a su casa de Zurich, pidió a otra amistad, que se dirigía a Rávena, que hiciese una fotografía del mosaico. La instantánea fue tan sorprendente como desconcertante: El mosaico que Jung y su amiga habían visto no existía. Jung explicó este descubrimiento a su antigua compañera, la cual se negó a creer que hubiesen compartido la misma alucinación o visión. Pero el hecho era indiscutible: ningún mosaico como aquél había estado nunca en la pared del baptisterio.

«Por lo que sabemos -escribió Jung-, es muy difícil determinar si, y hasta qué punto, ven dos personas simultáneamente la misma cosa. Sin embargo, en este caso, pude estar seguro de que al menos en lo esencial, los dos habíamos visto lo mismo».

Más tarde, Jung calificó su experiencia de Rávena como «la más curiosa de mi vida».

Para ver más información acerca de este tema: 

uando un ama de casa de Watts, distrito de Los Ángeles donde predomina la raza negra, tuvo la visión de que un cadáver estaba enterrado en el patio de su casa, la oficina del forense se interesó en el asunto.

La historia empezó el 17 de julio de 1986, cuando la mujer que seguía estudios de pastor protestante, habló del cuerpo ala Policía. Había tenido visiones durante algún tiempo y por fin había decidido actuar. Cuando ella y una amiga empezaron a cavar, encontraron pronto parte de un cráneo humano y otros fragmentos de huesos. Estos hallazgos eran tan estimulantes que el Departamento de Policía de Los Ángeles y algunos «Explorer Scouts» continuaron la excavación y encontraron más huesos.

¿De dónde procedían? Las autoridades policiales todavía no están seguros. Por los restos desparramados, no es posible determinar el sexo de la persona enterrada, ni la causa de la muerte, ni el tiempo que llevaban allí los huesos. La doctora Judy Suchy, antropóloga forense, está practicando experimentos sobre los fragmentos óseos con la esperanza de responder a algunas de estas preguntas.
 

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