A B C D E F G H I J K L LL M
N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z

- IR A MENÚ PRINCIPAL DE MUNDO PARANORMAL -

INDICE DE CONTENIDOS LETRA M

001   ¿Mató la lluvia ácida a los dinosaurios?
002   ¿Monstruos marinos en la Unión Soviética?
003   Maíz caído del cielo
004   Maíz con acupuntura
005   Maldición gitana
006   Mapas de estrellas de los sumerios
007   Marchadores de un pasado remoto
008   Marsopas parlantes
009   Más grandes que Tiburón 
010   Masones nativos americanos 
011   Masoquismo místico al servicio de la evolución
012   Milagro en Remiremont
013   Missie, el perro que predecía el futuro
014   Misterio musical
015   Mokele-Mbembe
016   Monstruos increíbles que vuelan
017   Monstruos marinos chinos
018   Moradores de la Luna
019   Morir por amor de la publicidad
020   Muerte de los océanos
021   Muerte de un extraño
022   Muerte en el 13º hoyo
023   Muerte espantosa en el mar
024   Muerte por insomnio
025   Muerte por sobredosis de agua
026   Muerto de hambre en el palacio
027   Muertos debajo del agua que parecían vivos
028   Música celestial
029   Mutilaciones de ganado

a lluvia ácida actual es tan fuerte como el vinagre. Puede no producir agujeros en nuestras ropas, pero mata los árboles y los peces al cambiar lentamente las concentraciones minerales en el suelo y en el agua. Sin embargo, Ronald Prinn y Bruce Fegley, Jr., del Instituto de Tecnología de Massachusetts, especulan que las lluvias ácidas prehistóricas eran mucho más fuertes, más o menos como el ácido de laboratorio más enérgico, y podría haber atacado las plantas y animales, devastando la vida en los océanos, así como en tierra. Por lo tanto, si las nubes de polvo levantadas a causa de un asteroide no borraron del mapa a los dinosaurios, hace sesenta y cinco millones de años, tal vez lo hiciera la lluvia ácida de Prinn y Fegley.

Los científicos siempre han encontrado niveles elevados del raro metal iridio en las capas estratificadas de sedimentos dejados hace unos sesenta y cinco millones de años. Basándose en las concentraciones conocidas de iridio en los asteroides y cometas, los científicos especulan que un pequeño asteroide o un gran cometa chocó contra la Tierra en aquella época, creando una nube de restos que depositaron iridio en el planeta.

El doctor Luis Álvarez, del Laboratorio Lawrence de Berkeley (California), ha señalado una capa de iridio en capas rocosas de la era mesozoica (hace sesenta y cinco millones de años). Esta capa se ha encontrado en diversas partes del mundo y ha llamado a la capa la «Gran Matanza», una marca de cementerio para los enormes dinosaurios que habían dominado la Tierra durante millones de años.

El cometa, con una concentración de iridio mucho menor, debería haber sido unas veinte veces más grande que el asteroide. Así, pues, el impacto recalentaría la atmósfera de la Tierra, convirtiendo el nitrógeno y el oxígeno en óxido nitroso. Esto, combinado con la lluvia, produciría ácido nítrico, o auténtica lluvia ácida.

Para ver más información acerca de este tema: 

n 1964, en una expedición de cinco meses para buscar depósitos minerales en Siberia oriental, un equipo de científicos de la Universidad de Moscú montó un campamento cerca de las orillas del lago Jair. Cuando uno de los miembros del grupo, el biólogo N. Gladkij, sacaba agua del lago, literalmente topó con la criatura que, desde hacía mucho tiempo, se creía que moraba allí.

Naturalmente, los científicos siempre habían considerado un mito eso de que el lago Jair fuese la residencia del monstruo. Pero allí había un reputado biólogo, enfrentado con un animal cuyas características jamás había visto. Su pequeña cabeza destacaba por encima de un largo y reluciente cuello conectado con un cuerpo negro como el azabache y con una aleta vertical situada a lo largo de la espina dorsal. Alarmado, Gladkij volvió al campamento y regresó con los otros científicos, sus cámaras y sus armas. Sin embargo, cuando lo hicieron la criatura había regresado a las profundidades.

Pero unos cuantos días después, la bestia reapareció, esta vez a plena vista de todo el grupo de la Universidad de Moscú. Según el subdirector del equipo, G. Rokosuev, «la criatura golpeaba el agua con su larga cola, levantando olas en el lago». Ya no pudieron sostener nunca más que el asunto del monstruo del lago Jair fuese un mito.
 
Para ver más información acerca de este tema: 

esde 1982 granos de maíz han estado cayendo sobre las casas de Pleasant Acres Drive, en Evans, Colorado, justo al sur de Greeley. Gary Bryan, que vive allí, dice: «Probablemente tendría una tonelada de maíz si lo recogiese todo.» De vez en cuando una judía pinta aparece entre el maíz.

El problema es que no hay campos de maíz cerca de las casas y que el elevador de grano más próximo está a ocho kilómetros de distancia. Nadie puede imaginarse de dónde podía proceder el maíz. Lo único que pueden decir los testigos es que, de vez en cuando, se ve caer del cielo.

Cuando la Prensa se enteró del suceso en septiembre de 1986, reporteros de los periódicos del sector y de los canales de televisión acudieron al lugar y vieron con sus ojos el extraño fenómeno. Al caer el maíz, buscaron un bromista con una honda, pero no pudieron encontrar ninguno.

Las personas que no lo habían visto personalmente no lo creyeron, hasta que lo presenciaron. Como dijo una conversa, Eldred McKlintock, al Rocky Mountain News, «Realmente caía. Ahora lo he visto y lo creo.»
Para ver más información acerca de este tema: 

os chinos emplean el antiguo arte médico de la acupuntura para más cosas que sólo corregir dolencias físicas. Lo usan también para hacer madurar con mayor rapidez el maíz y mejorar su sabor. Intrigada ante esta idea, la escritora de temas agrícolas Jude Ramsey Jensen, de Sandy, Oregón, decidió probar el procedimiento, empleando mondadientes en vez de las largas y aguzadas agujas de metal del procedimiento tradicional empleado con los seres humanos.

En un experimento controlado, Jensen insertó un palillo a través de la base de cada tallo en el tronco principal, cuando el estigma del maíz estaba aún verde. Dejó hileras alternas de otras plantas de maíz sin tocar. Ante su asombro, las plantas con acupuntura maduraron una semana antes, y tenían un sabor mucho más dulce que las plantas que no habían recibido el tratamiento de acupuntura.

El procedimiento funciona a través de la herida de la planta, que, a su vez, envía azúcares curadores que rodean el área lastimada. La técnica es un buen ejemplo de la lógica de la sencillez -la planta debe hacer frente a la herida-, explica Jensen, que ha continuado aplicando la acupuntura en sus maizales. Y de este modo cultiva el maíz más dulce y de maduración más rápida de todo Oregón.

005

   Maldición gitana     Volver a Índice  

egún la leyenda, el Derby de Epsom fue víctima durante años de una maldición de una gitana llamada Gypsy Lee. Parece que, un año, había pronosticado la gitana que un caballo llamado Blew Gow ganaría el derby, y escribió la predicción en un trozo de papel para que todos lo viesen. Pero uno de los dueños de caballos le hizo observar, con altivez, que el nombre del caballo era Blue Gown y que Blue no se escribía con «w». Enojada por haber sido puesta en ridículo, Gypsy Lee lanzó una maldición. Mientras ella viviese, ningún caballo que llevase una «w» en su nombre ganaría el Derby de Epsom. Y así ocurrió. Pero, cuando Gypsy murió en 1934, su desconsolada familia apostó todo lo que tenía por Windsor Lad, y el caballo ganó, pagándose las apuestas a razón de siete a uno.
Para ver más información acerca de este tema: 

os babilonios han sido reconocidos desde hace mucho tiempo por sus vastos conocimientos celestes, desarrollados miles de años antes de la revolución astronómica europea llevada a cabo por Copérnico. Pero unos textos babilonios nuevamente traducidos indican que la riqueza de información de esa civilización había sido, en realidad, heredada de los sumerios que les precedieron. Al parecer, los babilonios sólo conocían el modo de utilizar las cartas sumerias y, realmente, entendían muy poco excepto las bases usadas para los cálculos.

Las bases de nuestro calendario moderno, pues, se desarrollaron hace unos cinco mil años por parte de los sumerios que reconocieron que los planetas eran esféricos y que la Tierra gira sobre su eje, afectando la dirección del Polo Norte. Y calcularon que se necesitan casi 26.000 años para que el Polo Norte regrese a la misma posición. Y lo que aún resulta más sorprendente, midieron con gran precisión las distancias entre las estrellas. Una información muy valiosa para los viajes espaciales. ¿Pero, por qué los sumerios, que carecían de cualquier concebible medio de transporte interestelar, estaban tan interesados en establecer la distancia desde una estrella a otra?.
Para ver más información acerca de este tema: 

hora avanzada de una noche de septiembre de 1974, el escritor A. C. McKerracher decidió interrumpir su trabajo y salir a respirar un poco de aire fresco.

McKerracher y su familia se habían trasladado hacía poco a una urbanización emplazada en una colina que dominaba el pueblecito de Dunblane, en Perthshire, Escocia. La noche era clara y fría, y el pueblo, allá abajo, estaba envuelto en niebla. De pronto, el silencio fue roto por algo que parecía el paso de un gran grupo de personas a través de los campos.

Seguro de que padecía los efectos de un exceso de trabajo, McKerracher volvió a casa. Pero, veinte minutos más tarde, intrigado por lo sucedido, salió de nuevo y se encontró con que el ruido era más fuerte y más próximo que antes. Esta vez parecía que una gran legión estuviese marchando por detrás de las casas del otro lado de la calle.

-Me quedé plantado donde estaba, mientras pasaba la irreal e invisible cabalgata -recordó más tarde-. Los marchadores debían de ser miles, pues el ruido no paraba.

Temiendo ahora por su cordura, volvió a casa y se acostó en seguida. Pero, una semana después, visitó a una vieja pareja de vecinos y oyó una extraña historia. Una noche, le dijeron, hacía una semana, su gato y sus perros se despertaron de pronto y se pusieron de pie, con los pelos erizados.

-Pareció que observaban algo que cruzaba el salón, durante veinte minutos -dijo la pareja-. Estaban aterrorizados.

McKerracher no había dicho nada de su propia experiencia. Pero el curioso comportamiento de los animales se había producido exactamente a la misma hora que había oído él a la legión invisible, una semana atrás. Buscando una explicación, no tardó en descubrir que una antigua calzada romana pasaba, en dirección Norte, precisamente por detrás de las casas del otro lado de la calle. Más aún, en el año 117 d. de J. C., la IX Legión Hispánica había sido enviada a aquella zona para sofocar un levantamiento tribal en Escocia. Estaba compuesta de cuatro mil hombres.

Aquella legión era conocida como la «Aciaga Novena», ya que, en el año 60 d. de J. C., hombres de la IX habían azotado a la reina Boadicea, de la tribu Iceni de Inglaterra, y violado a sus hijas. Boadicea los maldijo eternamente y, más tarde, acaudilló una rebelión que ocasionó graves pérdidas a la «Novena».

La legión se reagrupó, pero no fue nunca la misma. Su marcha hacia el interior de Escocia tuvo un misterioso final. Desapareció sin dejar rastro, poco después de pasar por lo que siglos más tarde sería Dunblane.

En octubre de 1984, McKerracher, que no había vuelto a oír aquel ruido y se había trasladado más tarde al barrio antiguo de Dunblane, dio una conferencia sobre Historia local en un club femenino. Después, Cecilia Moore, que era miembro de aquél, declare que tal vez había oído también a la fantástica legión romana.

Resultó que había vivido en el otro lado de la calle de la antigua casa de él.

-Una noche había sacado al gato cuando oí un ruido que parecía el de un ejército cruzando mi jardín de atrás -dijo.

El incidente, dedujo McKerracher, se había producido la misma noche y a la misma hora de su experiencia.

«Estoy convencido -escribió- de que lo que ella vio y yo oí, y vieron los animales de mis vecinos, fue la maldita "Legión Novena", marchando a su terrible y desconocido destino, dos mil años atrás».
Para ver más información acerca de este tema: 

008

   Marsopas parlantes     Volver a Índice  

ace algunos años, un embarque de marsopas recién capturadas se colocó en una piscina portátil en el acuario marino de Miami. Esta piscina se situó cerca de otra que contenía marsopas amaestradas, pero que estaba fuera de la vista. La intención radicaba en adiestrar a las nuevas marsopas para que ellas también entretuviesen a los visitantes del acuario marino. Sin embargo, las lecciones no comenzarían hasta el día siguiente.

Durante la noche, J. Manson Valentine, el conservador honorario del Museo de Ciencias de Miami, escuchó una andanada de sonidos que emanaban de ambos tanques de marsopas. Por la mañana, cuando llegó el momento de comenzar la enseñanza de las nuevas adquisiciones, Valentine y su equipo de adiestramiento descubrieron que las lecciones ya no eran necesarias: las marsopas nuevas eran capaces de llevar a cabo la mayor parte de las tareas desde el primer día.

Valentine dio por sentado que, a través de alguna forma de comunicación entre marsopas, las marsopas veteranas habían informado a las nuevas de qué se esperaba de ellas.

n los océanos de nuestro planeta, la vida continúa siendo un misterio incluso para los investigadores más dedicados. En realidad, muchos expertos biólogos marinos creen que, probablemente, existen innumerables criaturas marinas aún por identificar. Dos tiburones capturados frente a las costas de Hawai y California, por ejemplo, pueden ser uno de tales especímenes: una especie de tiburón que se creía extinta desde hace millones de años. Los dos monstruos, de cinco metros de longitud, bautizados como megabocas a causa de sus fauces parecidas a cucharas, resultan una perturbadora evidencia de que deben existir muchos más animales desconocidos en el lugar de donde proceden estos dos.

Richard Greenwell, de las Sociedad Internacional de Criptozoología, cita relatos de testigos presenciales de todo el mundo, que atestiguan de la existencia de tiburones anormalmente grandes. Por ejemplo, el autor Zane Grey informó haber visto un tiburón amarillo y verde, de 12 m, en el Pacífico Sur durante los años veinte. Y, en 1977, unos pescadores pasaron con su embarcación junto a un tiburón blanco gigante, del que estimaron que tenía más de nueve metros de longitud. Además de semejantes tiburones desacostumbradamente grandes, Greenwell afirma que no existe razón para pensar que tiburones prehistóricos, como el presuntamente extinguido Carcharodon megalodon, no puedan estar vivos aún, a grandes profundidades por debajo de la superficie del océano.
Para ver más información acerca de este tema: 

mediados de los años setenta, el fotógrafo y ex editor de periódicos John Loughran se encontraba fotografiando lugares arqueológicos Anasazi, en el Sudoeste americano, cuando se percató de las notables semejanzas entre los templos de los indios y de su propia logia masónica. Muy versado en las tradiciones y simbolismo de la francmasonería, comprobó que los muebles del templo Anasazi estaban colocados de la misma manera, y la zona en que se efectuaban los rituales principales parecía, en un 80%, idéntica a las de las contemporáneas logias masónicas americanas. La única diferencia radicaba en que el templo indio era redondo. Después de más investigaciones, no obstante, Loughran descubrió que, inicialmente, los templos, masónicos en el norte de África también eran redondos.

Loughran especula que, si los americanos nativos practicaron la francmasonería, en ese caso debieron poseer un lenguaje escrito, a pesar de las creencias en lo contrario, puesto que la doctrina masónica se basa en el saber.

Al emplear sus conocimientos de la francmasonería para descifrar los símbolos dejados por Anasazi, Loughran fue capaz de seguir la pista de una oculta antigua biblioteca india, que contenía tablillas de piedra y de arcilla, con unos tamaños de hasta 60 por 30 cm, y fechadas entre los años 1000 y 1200 d. de C. El descubrimiento más sorprendente, sin embargo, fue que parecían haber sido talladas en una escritura que se parecía al árabe.

VER CASOS DEL 011 AL 020



Anterior Inicio Siguiente