El Monstruo del Lago Ness |
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Los
testigos oculares relatan que el monstruo tiene un color rojo oscuro,
piel lisa y que mide entre ocho y nueve metros de longitud. Con estas
descripciones algunos científicos piensan que puede tratarse de un
plesiosaurio, una especie de dinosaurio marino.
Esta fotografía
es sin lugar a dudas la más conocida de Nessie.
Una vieja leyenda cuenta que un misionero fue
el primero en dar fe de un encuentro con el monstruo. Desde ese momento
y hasta la fecha, miles de personas comentan sorprendidos sus encuentros
con Nessie.
Unos, lo han divisado mientras transitaban por
la carretera que bordea el lago, otros, des A pesar de que existen varias imágenes,
ninguna es lo suficientemente clara y concluyente sobre la bestia
marina, y aunque hay muchos encuentros reportados, no se tiene noticias
de ataques a seres humanos.
El lago es un alargado canal de agua que se
extiende por 40 kilómetros. Sus aguas son ligeramente cálidas en la
superficie y muy frías a medida en que se desciende. Las montañas le
bordean con acantilados que proyectan una imponente sombra sobre las
aguas. Hay sitios en que a pocos metros de la orilla la profundidad
llega a los 200 metros, lo que hace de difícil la investigación.
Una teoría que defienden los creyentes de
Nessie, es que el lago tiene profundos canales subterráneos que lo
comunican con el mar, por los que los supuestos monstruos entran y salen
a su antojo, justificando así las largas ausencias entre sus
apariciones.
La superficie del lago está casi siempre
tranquila, por lo que esta ausencia de olas hace más fácil la
observación, y también la confusión, pues un pequeño tronco de árbol
movido por una ligera brisa, puede crear una ola con su consecuente
efecto óptico para que todo el mundo piense que ha visto a Nessie
"echando un vistazo".
La psicóloga Susan Blackmore, quien recorrió
las orillas del lago, lo percibió a primera vista como amenazante, con
aguas tan negras capaces de infundir temor. Para ella está claro que la
gente maneja la posibilidad y la esperanza de poder ver algo en la
superficie, por lo que cualquier movimiento de olas es achacado a la
presencia del monstruo. La tensión y los deseos de un ser testigo
excepcional de avistamiento, pueden conducir a confundir una realidad
con la ficción, asegura la psicóloga.
Pero la lógica de otros científicos funciona
sobre la base de la alimentación. Por lo que plantean preguntas claves.
Si Nessie pertenece a la época de los
dinosaurios, entonces ha tenido que reproducirse por miles de años, por
lo que existiría más de uno.
Para mantenerse vivos, la supuesta manada
tendría que devorar grandes toneladas de peces que no existen en el
lago.
En las grandes profundidades, es un misterio
el tipo de pez que le sirve de alimento. Pues se cree que los organismos
microscópicos que habitan en una oscuridad total en el fondo del lago,
no serían suficientes para alimentar un cuerpo que pesaría cientos de
kilogramos.
La foto más famosa de Nessie se afirma fue
tomada en 1934, y por mucho tiempo se consideró la prueba más
contundente de la existencia del monstruo. Sin embargo, en 1994 poco
antes de fallecer una de las personas involucradas en la histórica
foto, confesó que se trataba de un fraude. El supuesto monstruo no era
más que un muñeco bien confeccionado situado encima de un flotador. Al
parecer la burla se inició por la venganza de un periodista a sus
colegas por haber sido despedido de su trabajo.
Sesenta años después de conocerse el truco,
la credibilidad de Nessie sufrió un duro golpe. Aun así, para los
escoceses, quienes reciben una entrada considerable de dinero por
concepto de turismo, la presencia de las aguas negras en el misterioso
lago sigue siendo su principal aliada para que la gente, crédula o no,
siga llevando a través del tiempo la leyenda del monstruo más famoso
de Escocia.
FOTOGRAFÍAS
DEL MONSTRUO DEL LAGO NESS
La expedición de la Academia de Ciencias
Aplicadas de Boston, dirigida por el doctor Robert H. Rines, llegó en
1972 al lago provisto de un moderno equipo de sonar completado por un
sistema de cámara estroboscópica creado por el doctor Harold E.
Edgerton, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, para fotografiar
la vida subacuática. La noche del 8 de agosto la superficie del lago
estaba lisa y tranquila, y los miembros del equipo investigador
esperaban en embarcaciones ancladas en la bahía de Urquhart, hacia la
una de la madrugada el equipo empezó a ver en la pantalla del sonar las
pesadas y oscuras señales de un gran objeto en movimiento, la cámara
estroboscópica fotografió las manchas captadas por las ondas del
sonar, debido a lo turbio del agua, las fotografías no fueron muy nítidas,
pero al ser procesadas en una computadora se pudieron definir varias imágenes.
Dos de las tomas mostraban una aleta, una tercera foto mostraba dos
objetos que parecían ser grandes animales. Los resultados de los análisis
de los hallazgos señalaban una aleta que media entre 1.20 a 1.80 metros
de largo y dos cuerpos separados por 3.5 metros, esto fue por fin una
evidencia palpable de la existencia de uno o algunos seres acuáticos
que habitan el legendario lago. Vista del
Lago Ness, donde se han instalado numerosas cámaras para
observa las posibles apariciones de Nessie.
Los monstruos se adaptaron a su nueva vida y los
descendientes habitaron las obscuras aguas del lago desde hace milenios.
Se cree que el monstruo de Loch Ness podría ser verdadero.
El Nessie
vive en el agua del lago, él podría haber sobrevivido al gran diluvio
universal que se menciona en La Sagrada Biblia, dice en el Génesis 1:21
«Y Dios creó grandes ballenas», esto podría incluir también
al monstruo de Loch Ness, nuestra planeta es joven cuenta con seis mil años
de edad y falta mucho por conocer incluso a especies que todavía no han
sido catalogadas por la zoología. |
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