Igor
Burtsev, cazador ruso de «hombres de la nieves»,
sostiene el molde de una huella encontrada el 21
de Agosto de 1979 en la cadena de Gissar, en las
montañas de Pamir-Alai en Tadzhikistán (Asia
central). La huella, posiblemente dejada por un
Almas (así es como llaman al Yeti de esa zona),
mide 34 cm de longitud y 16 cm de anchura. es casi
del mismo tamaño que las huellas del Yeti
halladas en el Himalaya.