Los
tripulantes de un barco francés se libraron de
morir devorados por un terrible monstruo, y en
acción de gracias por su salvación, regalaron
una pintura que representa el acontecimiento a la
iglesia de Saint-Malo (Francia). El original se ha
perdido, pero el naturista francés Denys de
Montfort poseyó una copia realizada en 1790, que
es la que mostramos arriba.