Un
hallazgo que atrajo la atención mundial fueron
los despojos izados a bordo del barco de arrastre
japonés «Zoiyo Maru» el 25 de Abril de 1977,
cerca de la costa de Nueva Zelanda. Podrían
tratarse de los restos de un plesiosaurio. El
capitán, después de fotografiar los restos,
ordenó que se devolvieran al mar. Los biólogos,
creen no obstante, que corresponderían a un
tiburón en descomposición.